Abril-junio (primavera)  | Temperaturas suaves, flores y escalas más fluidas. El Mediterráneo, los ríos y las ciudades atlánticas se visitan en muy buenas condiciones, con menos calor y menos gente que en pleno verano. | Es una época excelente para visitar Marsella, Niza, Burdeos, el Sena o el Ródano si quieres dar prioridad a las visitas, los mercados y las excursiones culturales. |
Julio-agosto (pleno verano)  Calor, ambiente animado y mucha vida de playa. El Mediterráneo y la Costa Azul rebosan de vida, las playas atraen a mucha gente y en las ciudades del sur puede hacer mucho calor. Es una época ideal para un crucero familiar o de playa. Para las visitas, conviene salir temprano, hacer pausas y contar con una mayor afluencia. |
Septiembre-octubre (final de temporada)  | Luz suave y ritmo más cómodo. El mar suele mantener una temperatura agradable en el Mediterráneo, los viñedos resultan muy interesantes y las escalas recuperan la calma. | A menudo es el mejor momento para combinar el Mediterráneo, el Atlántico, los ríos y la gastronomía, con excelentes condiciones para las visitas. |
Noviembre-marzo (invierno y temporada baja)  | La oferta es más específica según la zona. El Mediterráneo sigue siendo una opción en algunos itinerarios, mientras que los cruceros fluviales se centran a veces en los mercados navideños, las ciudades históricas y los recorridos más tranquilos. | Elige esta época para viajes específicos: cruceros temáticos, mercados navideños, valles vinícolas o itinerarios fluviales más tranquilos fuera de la temporada alta. |