Galápagos en extensión  | Destino naturalista durante todo el año. El archipiélago se puede visitar en cualquier época, aunque hay diferencias entre la temporada cálida, cuando el mar está más tranquilo, y la temporada más fresca, con aguas más ricas en vida marina. | Si las Galápagos son el centro del viaje, elige el periodo según tus prioridades: snorkel, un mar más tranquilo, observación de animales o comodidad de navegación. |
Enero-abril y diciembre  | Más cálido y tropical. Los días pueden ser luminosos, el calor más intenso y las lluvias más frecuentes, sobre todo a principios de año. | Una época interesante para disfrutar de un ambiente más veraniego en la costa, con mañanas luminosas, pausas junto al agua y una atmósfera más tropical. |
Mayo y noviembre  Las condiciones varían según la zona. Estos meses pueden ofrecer un buen equilibrio entre calor, humedad y afluencia, con diferencias marcadas entre la costa, los Andes y las Galápagos. Es una buena opción si el itinerario resulta atractivo y tienes previstas extensiones. Comprueba sobre todo la zona principal del viaje: Manta, Guayaquil, Quito o Galápagos. |
Junio-octubre  El tiempo suele ser más suave en la costa. Las temperaturas son menos sofocantes, el mar puede estar más fresco y el litoral resulta interesante para las excursiones, coincidiendo con la temporada de ballenas jorobadas en los alrededores de Puerto López. Es una buena época si quieres dar prioridad a la costa, Manta, Montecristi y las salidas a la naturaleza, aunque el cielo puede estar más cubierto en ocasiones. |