Un viaje de exploración
Madagascar es una fuente inagotable de maravillas y sorpresas. En este lugar, ninguna ciudad o región es igual a otra. Hay tantos sitios para descubrir que cuesta elegir. En Fianarantsoa, el paisaje está salpicado de terrazas con arrozales que, como guirnaldas verdes y doradas, adornan las laderas de las montañas. Más allá de las plantaciones de arroz hay viñedos donde se producen los mejores vinos de la isla. Una escala en la ciudad es una maravillosa oportunidad para probar las mejores añadas de la isla.
Es posible haberlo visto en documentales o postales, pero la realidad es aún más impresionante, nos referimos a la mítica calle de los Baobabs de Morondava donde la “Adansonia Grandidieri” parece formar un muro a ambos lados de una pista arenosa. El espectáculo que ofrecen estos majestuosos árboles es aún más magnífico cuando el sol poniente destila su suave luz a través de sus ramas. Esta calle de Baobabs nos lleva a otro lugar mítico de Madagascar, el Tsingy de Bemaraha, un conjunto de formaciones rocosas que parecen tablas de faquir y que forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Madagascar también posee dos islotes con playas paradisíacas en las que los amantes de la natación y el ocio serán realmente felices. Uno de estos islotes es Santa María (Sainte-Marie), está en la costa Este y es una antigua guarida de piratas que cuenta con largas playas de arena bordeadas de cocoteros y arrecifes de coral muy populares entre los entusiastas del buceo. Cada año, las ballenas jorobadas acuden a la costa de Sainte-Marie para aparearse. Por este motivo, se organizan coloridas festividades para celebrar su llegada. El otro islote, Nosy Be, también llamada “La Isla de los Perfumes”, se encuentra en el norte de Madagascar. Este paraíso tropical cultiva su imagen de remanso de paz gracias a sus playas de arena fina sombreadas por cocoteros. Aquellos viajeros que buscan un destino en el que estar en comunión con la naturaleza, Madagascar será perfecto. Los parques nacionales y las reservas de la isla son auténticos santuarios naturales donde descubrirán una gran variedad de orquídeas y conocerán a los famosos lémures, los monos traviesos emblemas del país.
Cuál es el mejor momento para viajar a Madagascar
Excepto durante la temporada de ciclones, cuando las fuertes lluvias pueden bloquear algunas carreteras, Madagascar puede visitarse durante todo el año. La época perfecta para visitar esta isla en el Océano Índico es de julio a septiembre, pues las temperaturas son agradables y las precipitaciones bastante escasas. Quienes disfrutan viajando en temporada baja, pueden planificar su viaje para el mes de abril, justo después de la temporada de lluvias. De este modo, podrán conocer los lugares de interés con total libertad, sin estar rodeados de una horda de turistas. Algunas carreteras pueden ser difíciles de transitar, pero esto forma parte de la aventura en Madagascar y aportará un toque de mágico a la estancia.