Saint-Pierre, conocido como el "Pequeño París del Caribe", es un lugar fascinante para descubrir la historia de Martinica. Ubicada en la costa norte de la isla, esta ciudad portuaria fue la capital cultural y económica de Martinica antes de ser casi destruida por la erupción de la Montaña Pelée en 1902. Hoy en día, Saint-Pierre es un museo al aire libre donde se pueden explorar las ruinas preservadas de la ciudad, como las del Antiguo Teatro, y visitar el Museo Vulcanológico Franck Perret, que relata la historia de esta catástrofe. Los amantes del buceo disfrutarán explorando los naufragios en la bahía de Saint-Pierre, vestigios de esta época dramática. Una visita a la destilería Depaz, situada cerca, también le permitirá degustar el famoso ron de la isla mientras admira las vistas impresionantes de la Montaña Pelée.