El lunes 3 de junio de 2.019, el sol ya brilla en el azul mar de la Riviera. No hay nubes en el horizonte y una ligera brisa permite a los primeros transeúntes y veraneantes disfrutar plenamente la tranquilidad de esa mañana. En medio de los barcos y de los corredores matutinos, hay un barco que descansa unas horas en el muelle del puerto de Niza presto para navegar hasta Mónaco. Este transatlántico es Le Bougainville, la penúltima incorporación a la flota Ponant antes de la salida de su barco gemelo, Le Dumont-d’Urville. A continuación presentamos un recorrido completo por Le Bougainville.
Contenido:
Tour completo de Bougainville
1.- Un bar bajo el agua
2.- En las entrañas del barco
3.- Una visita que finaliza…
4.- Los siguientes destinos de Bougainville
Louis-Antoine de Bougainville fue un oficial de la marina francesa, navegante y explorador. Como capitán, dirigió la primera vuelta al mundo oficial francesa, entre 1.766 a 1.769. Las buganvillas y sus flores llevan su nombre, en honor a los ejemplares que recogió en Brasil.
Como punta de lanza de la industria francesa de cruceros, por todas estas razones la compañía francesa Ponant ha querido rendirle homenaje llamando a su último barco de exploración Le Bougainville.
El barco Le Bougainville, inaugurado el 5 de abril de 2.019, es una prueba más de la elegancia francesa en el mundo de los cruceros y el lujo. Con 127 metros de eslora, está compuesto por un casco exterior azul marino que junto al blanco nacarado de sus cubiertas lo convierten en un barco de aspecto sobrio, sin florituras. Dispone de un total de 92 cabinas y suites que pueden acomodar un máximo de 180 pasajeros y 110 tripulantes.
Se completa con un restaurante principal, una piscina, siete cubiertas, un área de SPA y un salón de observación, el Jules Verne (también a bordo de todos los barcos de exploración). Le Bougainville puede navegar a una velocidad media de 18 nudos pero, para preservar los fondos marinos y los océanos, generalmente lo hace a una velocidad regular de 12 nudos. Construido siguiendo la misma línea de sus barcos hermanos, Le Champlain y Le Laperouse, Le Bougainville se distingue de otros barcos por sus tonos marrones, beige claro y avellana.
Tour completo por Le Bougainville
Comencemos por el principio, la visita a Le Bougainville se inicia con una rápida inspección del atrio, situado en la cubierta principal. Vestíbulo de recepción, pasarela a la cubierta exterior, a las cabinas, a los ascensores y a las dos únicas tiendas a bordo, la entrada principal del barco es tan encantadora como elegante. Emite un ligero olor ambiental, sólo una sutil fragancia para no saturar los sentidos.
A continuación se realiza una breve inspección al salón-lounge, que tiene una superficie de 200 metros cuadrados y puede albergar a conferenciantes, un pianista, algunos músicos y pasajeros que desean degustar un cóctel.
Un lugar donde reina la calma y la serenidad. Dos palabras que sirven de mantra en medio de esta decoración a base de colores cálidos y relajantes. Unos pasos más allá, un gran ventanal nos muestra el exterior, con una soleada terraza y unas mesas para almorzar.
Si caminamos hasta la barandilla situada al final de la terraza y nos inclinamos un poco, podremos admirar la pequeña y bonita piscina de Le Bougainville. No está pensada para hacer largos de natación dignos de una piscina olímpica, está diseñada sencillamente para refrescarse y disfrutar del agua frente al mar bajo el abrasador calor del verano. Es decir, puede parecer pequeña, pero es proporcional al tamaño del yate. La particularidad de esta piscina es que su fondo es de vidrio, por lo que ofrece una hermosa vista del exterior del barco sobre las aguas turquesas, sin duda, una muestra más de la ingeniería francesa. Se necesitan unos minutos para inspeccionar el local, tras lo cual, la visita continúa hacia el punto más destacado de Le Bougainville, el salón « submarino », el Blue Eye.
1.- Un bar bajo el agua
El Blue Eye es un bar construido en el interior del casco del barco. Está compuesto por dos paredes transparentes, cuya forma ovalada recuerda a un ojo de cetáceo. A su alrededor hay instalados sofás y bancos en los que disfrutar de una bebida en un ambiente inigualable mientras se admira la profundidad del mar. La tentadora propuesta de ver bancos de peces, tortugas, medusas o, incluso, delfines y otros mamíferos marinos nos hará soñar.
Con grandes expectativas e imágenes en mente bajamos a las entrañas del barco, por debajo de la línea de flotación, nos adentramos en lo que sería no sólo un simple y sofisticado bar, sino una experiencia multisensorial.
El Blue Eye no se extiende a lo largo de todo el barco, sólo hacia la proa del mismo. Está compuesto por una pequeña barra central y dos laterales con su propia pared de cristal. Durante la visita podemos ver que los dos ojos vidriados están elaborados con 19 capas de vidrio.
Tras realizar una minuciosa inspección, por parte de una comisión de homologación que sometió a las paredes a numerosas pruebas, Ponant finalmente obtuvo la autorización para integrar esta hazaña tecnológica en sus cuatro barcos de la clase Explorer. Por lo tanto, la seguridad está garantizada.
Al final, más que un “acuario” de nueva generación, el bar se convierte en una increíble experiencia sensorial. En su interior, las “canciones” de los cetáceos resuenan como si pudiéramos oírlos nadar cerca. Una vez sentados, los sofás toman protagonismo. Con la mano posada sobre el cuero de la silla, es posible sentir directamente las vibraciones y la acústica del lugar. Además, el bar también juega con el brillo de los paneles LED que emiten imágenes del fondo marino. En resumen, el Blue Eye sorprenderá a todos nuestros sentidos.
2.- En las entrañas del barco
El recorrido por Le Bougainville continúa con el descubrimiento de una cabina con baño. En 18 metros cuadrados se distribuye un baño, separado de la habitación y ducha italiana, balcón privado con cuatro sofás, un vestidor y una sala de estar con mesa, sofá y pantalla plana, todo ello compone esta suite. La sofisticación y la elegancia de los materiales utilizados para su decoración marcan la diferencia.
El cuero, el ante, los tejidos de satén, la madera y los mosaicos que componen los azulejos del baño pueden parecer sencillos a simple vista, pero se convierten en elementos imprescindibles cuando alcanzamos un alto nivel de lujo y prestigio. Todo está y perfecto, se cuida hasta el más mínimo detalle.
La visita continúa con una breve explicación del subcomandante en el interior de la sala de máquinas y sobre los instrumentos presentes a bordo. A partir de este momento, estas explicaciones hacen referencia al enfoque para preservar el Medio Ambiente que tiene la naviera francesa. Con motores de emisiones reducidas certificados IMO TIER III, Le Bougainville ha obtenido la certificación « Clean Ship »(Barco Limpio). Con el tratamiento de aguas residuales, la prohibición de plásticos de un solo uso (como la pajitas) y la construcción de motores híbridos para sus futuros barcos, como Le Commandant Charcot, Ponant realmente quiere formar parte de un enfoque eco-responsable y medioambiental. Sin duda, una magnífica forma de preservar la fragilidad y la belleza de los océanos.
3.- La visita finaliza…
En este mismo puente seguimos con la visita al SPA. Sauna, sala de masajes, sala de deportes, compuesta por tres cintas de correr y dos elípticas, además de « agua de depuración » y una máquina Nespresso son instalaciones que están a disposición de los clientes. Una vez más, se trata de detalles y elegancia. El encanto del SPA reside, sobre todo, en los magníficos ventanales que ofrecen una hermosa vista panorámica del mar.
A continuación llega el recorrido por las cubiertas exteriores, que ofrece una impresionante vista de los acantilados de Niza y su puerto pero, también, de la piscina del barco, de la que ya hemos hablado anteriormente. Unos minutos más tarde, descubrimos una pequeña y sobria galería de arte, en la que destacan varias fotografías de veleros. Al final del pasillo, la famosa sala de observación Jules Verne, a bordo de todos los barcos de esta clase.
Nos ofrece una vista panorámica del mar, una pequeña biblioteca y una máquina Nespresso. Una vez más, el lujo está presente en cada rincón del barco. Hay que destacar que Ponant, al ser una empresa francesa, prioritariamente ofrece a bordo un servicio francófono. No por ello descuida otras nacionalidades, pues dispone de apoyo angloparlante.
La visita finaliza donde comenzó, en el atrio. Una vez en el exterior, una última mirada a las enormes letras blancas del casco del barco. Quizás, la próxima vez, seas tú quien suba a este barco.
4.- Los próximos destinos de Le Bougainville
En la temporada 2.019/2.020, Le Bougainville navegará por las Islas Griegas, Seychelles, Mar Negro, Mediterráneo y Sicilia.
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