¡Sumérgete en las aguas azules del Mar Negro!
El Mar Negro, mar cerrado situado entre Europa y Asia, se abre al Mar Mediterráneo a través del Estrecho del Bósforo. Con una superficie total de 461.000 km², el Mar Negro se extiende a lo largo de 1.150 kilómetros, de Este a Oeste, y 600 kilómetros, de Norte a Sur. Un crucero por el Mar Negro brinda la oportunidad de explorar los países ribereños, algunos de los cuales son relativamente desconocidos, como es el caso de Georgia. Otros, por ejemplo Turquía, forman parte de los circuitos turísticos tradicionales. El hecho de acercarse a ellos por mar, da una nueva dimensión a la visita.
Hay en día, todavía muchas personas tienen preguntas sobre el origen del nombre del Mar Negro. Quienes han tenido la oportunidad de visitar alguna de las ciudades que bordean el Mar Negro, se habrán dado cuenta de que el Mar Negro es realmente azul. Las playas de Adjara, en Georgia, son un ejemplo perfecto de que el Mar Negro, en contra de la creencia popular, es ideal para nadar y otras actividades acuáticas, incluyendo el buceo. El nombre de este mar proviene de sus profundidades de antracita, causadas por su alta concentración de sulfuro de hidrógeno debido a que es un mar cerrado. Desde Turquía o Rusia hasta Rumanía y Georgia, los viajeros disfrutarán de un relajante descanso que se puede combinar con visitas culturales a las ciudades ribereñas del Mar Negro.
Amplio recorrido por el Mar Negro durante un crucero
Un crucero por el Mar Negro permite concentrar en un solo viaje los principales destinos de este mar interior. Bulgaria, frente a cuyas costas un equipo internacional de arqueólogos recientemente descubrió más de 44 naufragios, es uno de los puntos culminantes de este crucero. A lo largo de más de 370 kilómetros a lo largo del Mar Negro, la Rosa de los Balcanes tiene una sucesión de playas de arena fina. Varna, la ciudad costera más grande de Bulgaria, recibe a los pasajeros que llegan a su encantador entorno donde la arquitectura de los siglos XIX y XX forma parte del paisaje. Para disfrutar de la playa, es preferible decantarse por las playas situadas a las afueras de las grandes ciudades. A 30 minutos en coche de Varna, la localidad balnearia de Les Sables d'Or (Arenas de Oro) ofrece 3,5 kilómetros de playas que, situadas en el corazón de un parque natural, están especialmente bien conservadas. En el interior de esta misma reserva natural, el bosque alberga el Parque Acuático Aquapolis, uno de los más bellos de Europa.
Los itinerarios por el Mar Negro también incluyen una escala en Estambul, ciudad a caballo entre Asia y Europa. Ambos continentes están conectados por el Bósforo que es, también, un vínculo entre el Mar Negro y el Mediterráneo. Las civilizaciones otomana, romana y bizantina se han sucedido en Turquía, dejando en esta histórica tierra magníficos restos. Durante el recorrido por la ciudad no puede faltar la visita a la Basílica de Santa Sofía, construida en dos etapas durante los siglos IV y VI, y a Mezquita Azul, edificio que por sí solo llama la atención. Este crucero también hará escala en Rusia, especialmente en el sur, donde existe la ocasión de descubrir una faceta tropical de este país. Sochi encarna magníficamente esta cara de Rusia, cuya existencia es desconocida para muchos. Entre la exuberante naturaleza y el mar turquesa, las playas de arena invitan a disfrutar de maravillosas horas de ocio. Entre un baño en el mar y otro, los viajeros podrán divertirse en el Delphinarium o en el Parque Acuático de Mayak, que hará las delicias de grandes y chicos. El crucero se dirige a Yalta, una hermosa ciudad en la costa sur de Ucrania. En este lugar maravillas arquitectónicas, como el Castillo Medieval Nido de la Golondrina, dominan el mar. Además, el centro de la ciudad y sus maravillas arquitectónicas están situados a un paso del mar. Este destino es ideal para combinar relax y cultura.
¿Cuándo realizar un crucero por el Mar Negro?
La mayoría de los destinos del Mar Negro son países del Este, conocidos por su frío y su nieve eterna, especialmente en la Cordillera del Cáucaso. Por otra parte, Turquía disfruta de un clima generalmente suave, tanto en verano como en invierno. En general, el verano sigue siendo la mejor época para realizar un crucero por el Mar Negro pues, en ese periodo del año, todos los países ribereños gozan de un hermoso sol a pesar de la lluvia que, a veces, puede llegar. En verano, el clima de los países bañados por este mar interior tiene características mediterráneas. Sin duda, el período más favorable para descubrir los países del Mar Negro son los meses que van de mayo a agosto e, incluso, a septiembre. En julio y agosto, las condiciones son especialmente favorables para disfrutar del mar y de un crucero. En esta época del año, el sol brilla intensamente, las precipitaciones son escasas, la temperatura exterior es agradable al igual que la del mar. Como media, el mar suele tener una temperatura de entre 23° y 27°. Tanto en Bulgaria como en Turquía, el verano es seco. Esta estación es más húmeda en Rumania y moderadamente lluviosa en las regiones costeras de Rusia.