Recalar en las Palmas de Gran Canaria siempre es un motivo de celebración. Su clima bonancible, su amplia oferta turística, y sus amplias y conocidas playas de fina arena dorada como la Playa de las Canteras, son algunos de sus encantos, pero si uno llega a la capital canaria a partir del mes de septiembre, puede dejarse caer por el Muelle Deportivo de Las Palmas para observar un espectáculo único: cientos de barcos desde el año 1986, llegados de toda Europa, se preparan para cruzar el atlántico a vela a finales de noviembre.
El espectáculo de velas
“Cruzar el charco” es el sueño para miles de navegantes amateurs, que emulando la gesta de los descubridores del siglo XV zarparon desde Canarias para llegar al nuevo mundo, empujados por los favorables vientos alisios, de componente noreste.
Actualmente, más de 200 veleros participan en la ARC (Atlantic Rally for Cruiser) para cruzar el atlántico desde Las Palmas de Gran Canaria hasta Santa Lucía en el Caribe. Si a ese número de participantes, sumamos los navegantes que cruzan el atlántico por libre, el número de veleros es muy considerable. Existen historias personales de todo tipo, y en general son personas abiertas y deseosas de compartir su pasión con todo aquel que se acerca por su barco.
Es todo un espectáculo ver velero de todos los tipos: grandes, medianos, pequeños, de lujo, modestos, de un palo, de dos palos, goletas, navegantes solitarios, y otros casi artesanales, que amarrados en sus pantalanes preparan concienzudamente su barco para que todo esté a punto para acometer una travesía que puede durar entre 18 y 22 días y que no deja de estar exenta de ciertos riegos, ya que durante esos días, la posibilidad de obtener ayuda desde tierra es realmente muy complicada.
El desarrollo del espectáculo de velas
Revisar el barco de manera exhaustiva, instalar eficaces sistemas de comunicación, reparar velas, motores, y sobretodo abastecerse de agua, y de víveres es el día a día de estos navegantes que esperan partir para cumplir su sueño. Es bastante común descubrir entre los innumerables enseres a estibar, el típico acopio de plátano canario que pertrechado en una red se suele colgar en la dinette del velero.
Paseando por el puerto de La Luz no podemos dejar de mencionar el libro de “La Rueda de los Navegantes” de Rafael del Castillo. El autor, marino y radioaficionado ha conocido a muchos navegantes y les ha ayudado en innumerables situaciones difíciles. En el libro de fácil lectura, se reproducen de manera divertida algunas de las mejores anécdotas vividas por algunos de los marinos que han recalado en este puerto antes de acometer el reto de cruzar el atlántico.
Para este año 2019 existen dos rutas de esta apasionante ARC: una primera haciendo escala en Mindelo (Cabo Verde) con salida el 10 de noviembre, y otra con la proa directamente a rumbo oeste hasta llegar a la bonita isla de Santa Lucía con salida el 24 de noviembre, ambas con salida desde la ciudad de las Palmas de Gran Canaria.
Si además, nuestra visita coincide con uno de estos dos días, el espectáculo que dibujan los veleros tomando la salida en la bahía, es de una belleza increíble.

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