Después de varias semanas de indecisión, por fin te has decidido a reservar tu primer crucero y a disfrutar de esta increíble experiencia turística. Nos alegramos por ti, seguro que te encantará el viaje. Ahora bien, si persisten algunas dudas y, a medida que se acerca la partida, la angustia de haber olvidado algo te invade, en este artículo damos algunos consejos y trucos para maximizar las posibilidades de disfrutar de tus vacaciones con total tranquilidad.
Sumario:
1.- Inscripción completa online
2.- Comprueba tu documentación
3.- Imprimir una copia de todos tus documentos
4.- Contratación de un Seguro de Viaje
5.- Consultar las excursiones
6.- Revisa el código de vestimenta
7.- Lleva un kit de primeros auxilios
8.- Lleva contigo tu tarjeta de embarque
9.- Gastos personales y propinas
10.- La exploración del barco
11.- El ejercicio de seguridad

1.Inscripción completa online
Salvo en el caso de que hayas reservado tu crucero a través de ofertas de “Última hora”, en la mayoría de los casos, los viajeros se preparan con suficiente antelación para un crucero. Es lo normal, pues las ofertas pueden ser muy interesantes. Sin embargo, una vez que has contratado el crucero, relájate y retoma el tema unos días antes de embarcar.
Antes de la salida, es importante que revises regularmente la evolución de tu expediente, ya que algunas empresas te pedirán que rellenes información adicional con tus datos personales.
Por ejemplo, un número que contacto en caso de emergencia, un documento de identidad que debe ser escaneado y/o registrado,… Algunas navieras pueden incluso pedirte que lo hagas cinco días antes de la salida. Estos trámites hacen que los procedimientos en el barco sean más fáciles y rápidos para todos. De esa manera, puedes irte con más tranquilidad.

2 Comprueba tu documentación
Esto puede sonar tonto pero, antes de reservar el crucero, deberías comprobar la fecha de validez de tu pasaporte o DNI. Tienen que tener validez de, al menos, hasta seis meses después de regresar del viaje. Si vas al extranjero, asegúrate de si necesitas un visado adicional para entrar en el país. En una ocasión, un par de ancianos y sus nietos no pudieron acceder al barco porque les faltaba una identificación actualizada. Como ves, no hay que bromear con este tema.
3. Imprime una copia de todos tus documentos
Al realizar la reserva, es posible encontrar ofertas “Todo Incluido” o descuentos que se ofrecen en la oferta de crucero. Te aconsejamos que hagas una copia impresa (o en tu teléfono) de todos los documentos importantes: validación de la reserva, billetes, tarjetas de identidad, pasaportes y seguro de viaje.
A continuación, no olvides llevar una copia de los descuentos y beneficios que puedas tener a bordo del barco (vales descuento, promoción en fotos, etc.).

4. Contratación de un Seguro de Viaje
Nunca somos demasiado previsores, por ese motivo es mejor pagar un poco más por tu crucero y tener un Seguro de Viaje. Esto te permitirá estar protegido frente a numerosas situaciones en muchos países, pues determinados regímenes de Seguridad Social no te cubren cuando viajas fuera de España.
Aunque se tiende a contratar un seguro a parte, en lugar de con la compañía de de cruceros, con Cruceros.es tendrás la seguridad de contar con el mejor seguro disponible. En cualquier caso, tendrás la tranquilidad de que serás atendido en el caso de que enfermes y necesites ser evacuado urgentemente o, incluso, repatriado.
5. Consultar las excursiones
Uno de los mejores consejos que podríamos darte antes de embarcar es mirar y planificar las futuras escalas propuestas en el crucero. Porque, aunque no pienses hacer excursiones en tierra, leerlas puede hacer que te apetezca desembarcar y descubrir los alrededores.
Por favor, ten en cuenta que si decides apuntarte a alguna excursión, tendrás que reservarla con unos días de antelación pues, si se trata de un programa determinado (visita con guía, lugares inusuales, etc.), las plazas disponibles son limitadas. Sería una lástima que te entusiasmaras con la visita y, en el último momento, no pudieras apuntarte porque ya está completa. Nuestro consejo, si hay algo que sueñas con hacer: ¡búscalo y reserva lo antes posible!

6. Revisa el código de vestimenta
Si viajas por el Caribe, es obvio que no llevarás contigo las mismas cosas que para un viaje a Alaska o a la Antártida. Dependiendo del destino, elige la ropa adecuada. Si vas a países calurosos, haz la maleta con ropa de verano: camiseta, shorts, zapatos abiertos, gafas de sol y sombrero.
Si por el contrario tu destino es más polar, opta por jeans, botas, suéteres de abrigo, bufandas y gorros de lana. Algunas compañías te proporcionarán gruesos y cálidos anoraks para que no te enfríes durante las escalas o en las excursiones fuera del barco.

También debes acordarte de incluir ropa deportiva y un buen calzado, pues la gran mayoría de los barcos están equipados con muy magníficos pabellones deportivos (baloncesto, fútbol, tenis) y pistas de jogging en alguna de sus cubiertas. Generalmente, durante los cruceros hay tanto veladas elegantes, donde las mujeres se visten con vestidos de cóctel y los hombres con traje, así como noches más temáticas, que pueden girar en torno a un estilo de vestir particular (negro y dorado, burbujas, todo en blanco, etc.).
El código de vestimenta nocturna siempre se indica en el diario de a bordo, que cada noche te dejarán sobre la cama en tu camarote. También deberías llevar buenos zapatos para caminar en las excursiones, deberán ser cómodos para que puedas soportar las largas caminatas en la ciudad y/o los distintos recorridos que te estarán esperando. Por último, ¡no olvides el traje de baño! Con todas las actividades acuáticas, piscinas, saunas y baños turcos, sería una pena no poder disfrutarlas.

7. Lleva un kit de primeros auxilios
Un kit de primeros auxilios nunca está de más y ocupa poco espacio. Deberás incluir, pastillas para contrarrestar el mareo, desinfectantes, tiritas,…
8. Lleva contigo tu tarjeta de embarque
Cuando subas al barco, encontrarás la tarjeta de embarque al llegar a tu camarote. Es esencial y debes llevarla siempre contigo. Es un poco como tu comodín en el barco, pues permite a los miembros de la tripulación identificarte en todo momento. La tarjeta de embarque es muy importante porque, además, te da la posibilidad de reservar en restaurantes, actividades y, sobre todo, pagar.
Te pedirán la tarjeta de embarque cada vez que abandones el barco, una forma de comprobar si falta alguna persona. Generalmente, los pasajeros de crucero llevan sus tarjetas alrededor del cuello, con cintas vendidas o regaladas por la naviera. Depende de ti llevarla colgada o no, lo importante es que no la pierdas.
9. Gastos personales y propinas

Habitualmente, todas las propinas están incluidas en el precio de cada compra y son gestionadas por “auto-propinas” cuando adquieres algo a bordo. Según la tradición marítima y el sindicato de comisarios, el sistema de propinas está incluido en los impuestos de servicio que pagas al final del crucero. Sin embargo, permite que los pasajeros que lo deseen den propinas a un camarero o a un guía que les guste. Este es el caso de algunas compañías que, al final del crucero, consultarán automáticamente sobre la tripulación. En el camarote dispones de una caja fuerte donde puedes guardar dinero y/o efectos personales que no utilizarás durante tu estancia (pasaporte, tarjetas de crédito, etc.).
10. La exploración del barco
El día de tu embarque es el momento más apropiado para explorar la totalidad del barco. Por lo general, al llegar a tu camarote encontrarás un pequeño mapa plegable de la embarcación, que servirá de ayuda para moverte y encontrar las distintas instalaciones.
También en el interior de tu cabina tendrás el Cuaderno de Bitácora, donde se indica el programa del día con las actividades y escalas servidas por la compañía. Lo más importante que debes recordar es que estás de vacaciones y ¡no tienes por qué hacerlo todo!

11. El ejercicio de seguridad
Cuando embarcas en tu crucero, hay una actividad obligatoria que no puedes perderte: el ejercicio de seguridad. La tripulación escaneará todas las cartas y te recogerá en tu camarote si es necesario, es decir, es un ejercicio obligatorio que debes hacer.
Incluso si lo encuentras aburrido y molesto, recuerda que es importante porque, durante este ejercicio, los miembros de la tripulación se encargan de decirte qué hacer y cómo actuar en caso de un naufragio. También te explicarán todas las medidas a tomar, el lugar de encuentro que ha se ha asignado para que no te pierdas y los puntos de rescate a los que deberías acudir. Escucha atentamente las instrucciones, dura aproximadamente unos 20 minutos como máximo.
¡Ya estás listo para tu primer crucero! Embárcate con un espíritu tan ligero como el viento y déjate mecer por las aguas. Es una oportunidad para dejar atrás todas tus preocupaciones y tomarte tiempo para descansar. Perfecto, ¿verdad?

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